sábado, 23 de mayo de 2015

#Random17 - Ejercicio de Escritura 1: El calcetín rojo

Hola ¿cómo están?, espero que todos bien.
Hace unos días vi la publicación de Yahira Potter en su Blog Una lectora más, en el que publicaba este ejercicio de escritura. A mi me pareció muy interesante, principalmente para aquellos que quieren comenzar a escribir, como yo, así que comparto con ustedes en qué consiste y el resultado de mi experimento.

Luego encontré la página en la que se creó este ejercicio, Literautas, una página que se va a volver asidua dentro de mi historial.

Y cito en qué consiste:
La premisa inicial es “Se pasó una hora buscando el calcetín rojo”. A partir de aquí, anota 5 motivos que expliquen esa frase y 5 posibles personajes para protagonizarla. No te preocupes porque tus respuestas sean disparatadas o sin sentido. Escríbelas sin preocuparte, déjate llevar.
Recuerda: “se pasó una hora buscando el calcetín rojo”. ¿Quién y por qué? 5 respuestas.
Cuando hayas terminado la lista, elige el personaje y el motivo que más te gusten. Con estos elementos, crea un texto de al menos 300 palabras. Si quieres, puedes comenzarlo con la frase “Se pasó una hora buscando el calcetín rojo”, pero no es obligatorio.
Lo que sí debe tener el texto es un inicio (presentación breve de la situación), un nudo (desarrollo de la situación o de la acción) y un desenlace (en el que se soluciona la situación).
¡Feliz escritura!

Frase inicial: 
"Se pasó una hora buscando el calcetín rojo".

Respuestas:
1. Porque eran de un color precioso que combinaba con la ropa que se había puesto.
2. Porque quería verse bonita.
3. Porque eran los más cómodos que tenía.
4. Porque los consideraba de buena suerte.
5. Porque era el par limpio más lindo que tenía dentro de su colección de calcetines.

Escrito
Lisbeth había preparado ése día con anterioridad, lo había planificado a la perfección, organizado todo, había escrito una lista con todas las cosas que debía tener a mano y asegurarse de no olvidar nada. Sobre su escritorio había ubicado su reloj pulsera dorado, con característicos números romanos y manecillas doradas a juego, adoraba aquél reloj; su teléfono celular, el cual no utilizaba mucho pero que siempre tenía a mano por posibles urgencias, un brillo labial de uva, una gomita para el cabello, lentes de sol, el libro de turno que estaba leyendo, el sombrero, los guantes, la chalina, el saco de lana y el bolso y, por supuesto, la tarjeta para el autobús y su billetera.
Luego había arreglado su habitación, había tomado una ducha y se había vestido. Para ése día especial había elegido ponerse un jean recto color azul, una camiseta sencilla color ocre y, por supuesto, sus Converse verde inglés. Debía admitirlo se vestía sencilla, pero aquél era su estilo y se sentía bien.
Cuando fue a ponerse sus Converse se dio cuenta que no se había puesto calcetines, así que abrió el cajón de los calcetines. Notó que el cajón estaba casi vacío, ¿qué haría entonces? Fue a ver si había algunos colgados en la cuerda, pero la cuerda estaba vacía; fue a ver la lavadora y en la misma estaban todos sus calcetines favoritos, los violetas con puntos blancos, los de rayas de arco iris,  todos allí esperando a ser lavados. 
Volvió a su cuarto pensando qué se pondría, se sentó frente al cajón de los calcetines y evaluó la situación. En el cajón había unos calcetines negros, pero era los que utilizaba para ir al gimnasio; había un par blancos, pero estaban manchados; y de repente vio el calcetín rojo ¿por qué no lo había pensado antes? pero ¿y el otro calcetín? No podía creer que justo los calcetines más cómodos que tenía, del par más limpio que tenía dentro de su colección de calcetines, justo de ése par faltara uno de los calcetines, realmente no lo podía creer.

Se pasó una hora buscando el calcetín rojo, nunca lo habría imaginado, pero para momentos extremos debía buscar soluciones extremas. Justo ése día, el día crucial, el día que quería verse bonita y destacar le ocurría aquello, era como si el mundo entero estuviera en su contra, pero no desistió, y finalmente encontró el calcetín rojo que completaba el bendito par.

Cuando vio el par completado Lisbeth se sintió realizada, no podía creer toda aquella hazaña por un par de calcetines, pero que resultaron ser que eran de un color precioso que combinaba con la ropa que se había puesto, y decidió que desde ése día los consideraría sus calcetines de la suerte.

Jajajaj espero que les haya gustado, lo releí y creo que no quedó tan mal, además que he logrado escribir 455 palabras :) Y espero que se animen a hacerlo :)
Un beso grande.

* Fuente: http://www.literautas.com/es/blog/post-392/ejercicios-de-escritura-el-calcetin-rojo/
* Contador de palabras: http://www.contarcaracteres.com/








6 comentarios:

  1. Me ha parecido un ejercicio realmente interesante. Voy a hacerlo a ver que sale.

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    1. Hola. Espero que lo intentes :)
      Un beso grande.

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  2. Me encantó! Te quedó muy bien.

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    1. Muchas gracias, vamos a ver qué sale en los próximos :)

      Un beso grande.

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